Cuando llegamos al hospital de San Juan en Pisco, destino final de un periplo que nos llevó a visitar los hospitales y centros de salud de esa zona del país, lo hicimos para constatar el estado calamitoso de dichas instituciones. Sin embargo, no esperábamos que la admiración se impusiera a sentimientos como la conmiseración o la lástima. La labor desplegada por los profesionales de salud, ante las carencias que deben afrontar, trasunta a proeza, sacrificio, amor pro su profesión y sin duda alguna por sus semejantes. |